
La mañana siguiente al atentado es de profunda desolación. No hay otra conversación entre los calagurritanos. Decenas de personas no pueden volver a sus hogares. Los daños son cuantiosos. Hay un edificio entero que va a ser derribado, porque la estructura corre serio peligro. Comercios de 200 metros a la redonda están seriamente afectados. Casas sin ventanas, la mayoría sin cristales, persianas colgando. Están retirando los últimos restos de hierros de coches calcinados... En fin... habla ya la guardia civil de entre 60 y 100 kilos de explosivos. Una auténtica burrada. Podía haber sido una carnicería. Una vez más, hay que felicitar a la guardia civil y a las fuerzas de seguridad del estado que acordonaron la zona y desalojaron los edificios en un tiempo record, evitando así daños humanos.
Un abrazo a todos desde Calahorra.
1 comentarios:
Lamentable lo que han hecho esos desgraciados...
Publicar un comentario en la entrada